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lunes, 30 de enero de 2012

Microrrelato: Causas etimológicas


A raíz del accidente en el que perdió las piernas, Claudia había solicitado cambiarse de nombre; no quería que nadie la llamara nunca más de aquel modo. Los psicólogos aseguraban que éste era un buen síntoma, ya que significaba el deseo de dejar atrás lo viejo y poder así comenzar una nueva etapa de su vida. Ella, ante estas conclusiones, se limitaba a echar de comer a los insectos del terrario mientras miraba la mosca a la que había arrancado las alas y a la que ahora llamaba hormiga.

27 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Este es duro eh?

Besos.

Mar Horno dijo...

A mí me ha parecido un micro escalofriante. Muy bueno. Pocas líneas, no dice en nada en realidad, pero nos transmite la impotencia y desesperación de la protagonista. Un beso Maite.

Luisa Hurtado González dijo...

Se me ha encogido el corazón. Porque no sé si parará con la mosca-hormiga o seguirá con otros animales. Me ha dado miedo, la verdad.

José Antonio Fernández dijo...

Vaya con Claudia. Donde las dan las toman. Un micro bastante ácido y duro.
Un abrazo!!

Nicolás Jarque dijo...

Maite, estremecedor y excelente la resolución que te obliga a comparar acontecimientos. Una desgracia como la de la protagonista, no sé como se puede superar, cualquier motivación es valida, aunque la suya es un poco barbara.

Me gustó, un abrazo.

Lola Sanabria dijo...

Esa transformación forzosa de la mosca en hormiga da todo el sentido y dramatismo con que vive su accidente Claudia.

Cybrghost dijo...

Esperemos que pare en las moscas.

Sergio Cossa dijo...

Lo cual nos lleva a la conclusión de que los psicólogos no son perfectos :)
¡Muy buen micro!

Claudia Sánchez dijo...

¡Uff, Maite, se me ha puesto piel de gallina! ¡Excelente!
Abrazos,

Rocío Romero dijo...

Jope Maite, qué miedito.
He supuesto que había un paralelismo entre el nuevo nombre que le da a la mosca y el nombre propio que ya no quiere usar... y lo he buscado en internet, uff.
Felicidades guapa

AGUS dijo...

Me gustó mucho. Tiene un aire kafkiano, y ese atmósfera de desasosiego termina por ser asfixiante. Lo mejor, la anormalidad con la que acepta su destino.

Abrazos.

Maite dijo...

Toro Salvaje: Si, tal vez demasiado.


Mar Horno: jajaja, gracias por lo de no dice nada en realidad ;) El comentario de Rocío me ha hecho replantearme el título.


Luisa Hurtado: yo tampoco lo sé, espero que no vaya más allá.


José Antonio Fernández: todas las situaciones traumáticas tienen algo de ácidas y mucho de duras. Abrazos.


Nicolás Jarque: sí existe un paralelismo entre ambas crónicas. Esta historia tiene dos puntos de apoyo.


Lola Sanabria: así es, Lola, lo has definido perfecto, "transformación forzosa". Gracias por la fina conclusión. Besos.


Cybrghost: esperemos que alguien se de cuenta de que tiene un problema. Entonces no habrá más moscas perjudicadas.


Sergio Cossa: ya sabes aquello de que son necesarios pero no perfectos ni imprescindibles. Gracias por pasarte. Un fuerte abrazo.


Claudia Sánchez: claro, no me extraña, me da cosita haber utilizado tu nombre, pero es solo por un capricho de la etimología. Mil besos.


Rocío Romero: tu agudeza es soberbia, Rocío :) Tu comentario me ha hecho replantearme el título, porque aunque el juego del nombre era algo más para mí que para el lector (a veces me gusta hacerlo) creo que puede ganar si alguien descubre el significado de Claudia y lo descifra a través del título. Gracias, guapa!


Agus: ese es el matiz, Agus, la absurda normalidad. Besos.

Kum* dijo...

La última frase te deja pegado al asiento. Realmente escalofriante, sobre todo para las moscas.

Supongo que Claudia no es un nombre casual... ¿verdad?

Me ha encantado... por todo. Le dejo aquí mi sombrero, y un beso payaso.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Un micro soberbio, Maite!

Con un uso magistral de la economía del lenguaje, posicionas al lector en el punto justo antes de darle una estocada con ese giro final.

Te aplaudo.

Un abrazo,

Adivín Serafín dijo...

Qué sería de los pacientes si no tuvieran escritores, se volverían locos e irían a los psicólogos a que los engañaran. Retrato de una realidad, la negación.

Elysa dijo...

Muy bueno, Maite, ese título es fundamental para llegar al corazón del micro, a ese nombre y lo que significa. Impresionante, Maite.

Besitos

Maite dijo...

Kum*: mi querido payaso :) supones muyyyyyy bien. Por cierto, creo que es la primera vez que recibo un sombrero tuyo, me ha hecho especial ilusión y el diseño...me ha encantado :D


Pedro Sánchez Negreira: buf, Pedro, tu comentario me deja sin aliento, pero sí me sale aún una palabra...gracias! ;)


Adivín Serafín: pensaba que ibas a decir qué sería de los psicólogos si no tuvieran escritores :) Besos


Elysa: si, el título se lo tengo que agradecer a Rocío, ella ya sabe.

manuespada dijo...

Un micro duro, que bien podría ser el inicio de una peli de súperhérores, pero al revés, cómo la mala de la película antes era buena y el cambio que sufre la transforma en alguien malévolo y vengativo con el mundo que le ha cortado las alas para convertirla en hormiga.

Odys 2.0 dijo...

Claudia ya no se siente Claudia, se siente insecto, y mientras tanto los psicólogos celebrando el gesto...

Rosana dijo...

Ya me parecía suficimientemente bueno si la pista de Rocío, así tiene un plus.

Pero la clave del micro para mí es cómo lo que ellos consideran normal y un síntoma de mejoría es el deseo de venganza por lo ocurrido, la rabia, el por qué a mí y el reaccionar desahogando ese dolor de una manera algo psicótica... no sé yo cómo acabará Claudia.

Muy buen micro con carga de profundidad.

Abracico

vittt dijo...

sobrecogedor. me encanta que me sobrecojas. sobrecógeme siempre.

Maite dijo...

manuespada: en tu última frase está el quid de la cuestión. Besos.


Odys 2.0: si es que el serivicio está fatal, pero la sanidad... :p


Rosana: exacto, Ros, fíjate que en un principio lo del nombre lo hice casi como un guiño para mí, si alguien lo descubría...perfecto, sin embargo, a medida que pensaba en ello, me pareció como dices tú: "un plus", per es bien cierto que el tema principal es el paralelismo, lo otro es una anécdota curiosa que lo adorna o complementa (creo yo) Mil besos.


vittt: te sobrecojo y acojo, si hace falta. Abrazos.

Susana Camps dijo...

Duro y certero. Me gusta esa crueldad de Claudia, esa estupidez de la interpretación psicológica. Qué sabe nadie de los sentimientos de otro, en realidad.
Fenomenal carga de profundidad, me ha gustado mucho. Abrazos.

Miguelángel Flores dijo...

Buff, qué fuerte, Maite. Y que triste. Qué bien contado. Con tan poco, qué bien queda reflejado ese sentir de ex-claudia. Bravo.

Abrazos.

PD. Sobreviviendo a mis obras

Maite dijo...

Susana Camps: ¿en efecto, quién sabe de nuestra propia mente si ni nosotros mismos conseguimos controlarla? -al menos, yo- Abrazos.


Miguelángel Flores: qué alegría verte por aquí :D eso significa que efetivamente sobrevives a las obras. Me ha gustad mucho esa calificación tuya de "ex-claudia" Abrazos.

Ximens dijo...

Claudia, del latín Coja. No lo sabía, pero al leer tu relato pensé en qué nombre se habría puesto, y me encuentro esta sorpresa, Si fuiste consciente es un acierto, si no, tu subconsciente es listo. El relato es muy duro (amén de crítico con los psicoanalistas). La metáfora, aunque cruel, está clara: Claudia ha perdido las alas. Mi hizo pensar, luego funcionó tu trabajo. Nos leemos.(Antes de colgar el comentario me veo que lo de Claudia esta hecho a conciencia: Me quito el sombrero, maestra)

Maite dijo...

Ximens: curiosa etimologia, ¿verdad? No te quites el sombrero, que por la cabeza es por donde más frío se pierde -o eso dicen- Besos