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viernes, 2 de marzo de 2012

Microrrelato: El viejo escritor



Cuando a Pen Ink empezó a fallarle la mecánica de su ya anciano corazón, sus lectores comenzaron a temerse un fatal desenlace. Pink, como le llamaban los más allegados, sufría más por no poder volver a escribir, que por la trágica posibilidad de tener que abandonar este mundo. Los médicos convinieron realizar una delicada intervención para colocarle un marcapasos. Él aceptó, pero no sin antes poner un requisito perentorio al que los galenos no supieron negarse. Tras nueve horas en el quirófano, a Pen Ink le implantaron, tal y como él había deseado, un marca-páginas en el corazón.

28 comentarios:

manuespada dijo...

Un bonito cuento al estilo clásico, con un remate preciosista. Bello, Maite.

David Moreno (No Comments) dijo...

Me gustó lo del marca-páginas...

Un saludo indio
Mitakuye Oyasin

Nicolás Jarque dijo...

Maite, tiene este microrrelato un aroma especial de grandes clásicos, con su toque costumbristas bien llevado por las palabras elegidas y un desenlace mágico que demuestra su amor por la literatura.

Me gustó mucho este escritor.

Un abrazo.

Luisa Hurtado González dijo...

Genial, qué idea más buena. Me ha gustado mucho la idea aunque no sea muy práctica. Un tipo muy majo, ese escritor.
Un beso, Luisa.

Patricia Nasello dijo...

Qué dulzura de micro, Maite!
Plácido, elegante y exquisito.

Un beso enorme

Susana Camps dijo...

Suscribo a Patricia, me parece sobre todo elegante y exquisito.
Un placer leerte.
Abrazos

AGUS dijo...

Me ha encantado. Una historia de las de antes, con un aroma especial. Coincido con los demás, bello, y muy bien escrito.

Abrazos.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Has escrito un clásico, Maite y espero que no se me tilde de exagerado.

No justificaré mi opinión entrando en disquisiciónes técnicas -porque además me pierdo- pero creo firmemente que este micro merece estar en cualquier antología del género. Y te garantizo que este no es el típico comentario halagüeño.

Un abrazo,

Elysa dijo...

Estoy de acuerdo, es bello y con esa forma de contar que recuerda historias de antes.
Deja una sensación placentera y muy agradable.Querida Maite te hago una reverencia.

Besitos.

Kum* dijo...

Divertido, tierno... dulce. Una sonrisa es el mejor adorno para lo inevitable.

Y bello.

Besos payasos.

Laura dijo...

Jó Maite, por qué no lo enmarcas?, ¿por qué no lo vendes escrito en todos los marcapáginas del mundo?.

Me gusta tanto, tantísimo, que con tu permiso ...siempre con tu permiso, me haré un marcapáginas casero para mis lecturas de noche.

De verdad, no es este un comentario de 'queda-bien' ni mucho menos, es de ADMIRACION.

Un beso

Lola Sanabria dijo...

Cada vez que escribes, nos dejas una perla.

Me gustó mucho el final con marca páginas.

Abrazos y besos a pares.

Elena Casero dijo...

Yo quiero también un marca-páginas en el corazón.

Un bello relato, Maite

Muchos besos

TORO SALVAJE dijo...

:)
Muy ingeniosa.

Me ha gustado una barbaridad.

Besos.

Cybrghost dijo...

Ha de escribir rápido entonces para que su sangre bombee al ritmo preciso.

Maite dijo...

manuespada: gracias, Manu, por tu lectura y comentario. Abrazos.


David Moreno: me pareció un juego de palabras bonito que expresaba bien lo que los escritores llevan en el corazón


Nicolás Jarque: creo que todos llevamos un poco de su esencia, ¿verdad, Nico?


Luisa Hurtado: no sé si será práctica, Luisa, pero sí parecía vital ;)


Patricia Nasello: esa descripción que haces del micro parece sacada de tu carácter como persona. Besos.


Susana Camps: el placer es mío al poder acogerte en esta casa. Un fuerte abrazo, Susana.


Agus: tú eres el vanguardismo y yo el clasicismo ;)


Pedro Sánchez Negreira: buf, Pedro, no sé cómo tomarme tu comentario. Excesivo, seguro, pero reconfortante, sin duda. Es lo que tenemos los seres humanos que somos vanidosos, o más bien necesitamos cariño :) Mil besos


Elysa: dájate de reverencias y tomémosnos un café sentadas y disfrutando de una buena charla.


Kum*: voy de la mano contigo en buscar la sonrisa. Abrazos.


Laura: jo, Laura, la verdad es que lo enmarcaría dándote un buen abrazo. Ese me parece el mejor colofón.


Lola Sanabria: para perlas los collares que tú haces con tus letras. Besos.


Elena Casero: tú ya lo tienes, Elena.


Toro Salvaje: y a mí me parece bárbaro que te haya gustado :) Abrazos para ti y todo tu séquito (Terremoto y demás)


Cybrghost: es precioso lo que dices Cyb, me ha encantado. Besos.

Adivín Serafín dijo...

Final glorioso. Eres genial.

Miguelángel Flores dijo...

Y estoy seguro que la brecha abierta de la operación se la cerrarían con puntos (de libro, claro). Muy dulce, Maite. Y me gustó el nombre: Pen Ink (Pink), existió?

Un abrazo.

Anita Dinamita dijo...

Maite, no sé si este relato habla solo de un viejo escritor o también de la enfermedad del bolígrafo y la pluma en aras a la tecnología.
Escrito con mucha delicadeza y amor, dando vida al hombre que subyace tras la pluma.
Un abrazo

PD: he leído unos cuantos atrasados, mi tiempo es menos del que me gustaría... qué gusto da leerte tan bien!

Ximens dijo...

Me gusta el deseo del viejo escritor, un marca páginas para que le indique por cual de su corazón va leyendo-escribiendo. Sospecho que este escritor narra historias que conmueven. Gusto leerte, Maite

Odys 2.0 dijo...

Para seguir leyendo -y escribiendo, por toda la eternidad...

Besos.

Anónimo dijo...

Me encantó :-) Como todo escritor Pink es un gran sabio, y en su caso doblemente, además de por su pluma, por su experiencia de vida. Su opción es lo más: un marcapáginas para poder marcar el punto exacto en el que quiere detener temporalmente la lectura de su vida y así poder regresar a ese punto lleno de...(lo que sea) con facilidad, y cuando se le antoje. Sería estupendo tener esa posibilidad siempre y no al final de nuestros dias, es mucho pedir verdad? o no?... a lo mejor puede ser fácil si nos permitimos retomar y depurar esos momentos que dejan huella, y... por supuesto... no volver a vivirlos, pero si recordarlos y aprovecharlos.

Todo un placer tu lectura. Un abrazo

Juani

Maite dijo...

Adivín Serafín: las genialidades son para los genios, yo me quedo con el aprendizaje más largo de todos, el seguir aprendiendo ;)


Miguelángel Flores: me encantó lo de la cicatriz cerrada a base de puntos (de libro) Que yo sepa, Pen Ink solo existió en mi imaginación. Besos y felicidades por el premio de Venta de Pisos.


Anita Dinamita: sí, podría decir que este micro está escrito "desde el corazón" Te agradezco el esfuerzo de leer micros atrasados, el tiempo parece que va encogiéndose, algún día constará de solo un segundo. Besos.


Ximens: me alegra que te haya gustado, a fin de cuentas, todo escritor quisiera tener un marcapáginas en el corazón ¿o no? Besos


Odys 2.0: y no poner nunca punto y final :)


Juani: un gusto verte por aquí, siempre reconforta una buena lectura de una buena lectora ;) Besos

Rosana dijo...

Es muy bonico tienen razón. Eso es amar la escritura
Abrazo

Pablo Garcinuño dijo...

Qué bonita historia, Ángeles! Mucha suerte en ese concurso porque el micro lo merece.

Maite dijo...

Pablo: hummm, ni soy Angeles, ni me presento a ningún concurso pero agradezco tu visita ;) Abrazos

Yunuén Rodríguez dijo...

Tierno, y un ingenioso uso de las palabras. Saludos.

Galantz dijo...

Hermoso relato. La simpleza hace que llegue más profundo.
Abrazos