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martes, 21 de mayo de 2013

Microrrelato: Efecto óptico




Efecto óptico
En la tele un niño parecido a mí, vestido como yo, mira el televisor donde hay un niño parecido a él, que viste como él. Grito. Mi padre me abraza. Nos ponemos a ver la tele donde un niño con su padre, parecido al mío, miran juntos el televisor.

13 comentarios:

Laura dijo...

Hoooooola Maite... este micro tuyo me recuerda muchísimo a un cuadro de Escher, en el que un hombre mira un cuadro que tiene pintado un cuadro con un hombre que mira el mismo cuadro ¿lo conoces? ¿hará un cafecito ya que pudimos hablar tan poquito? No te ví cuando te fuiste pero ya me hubiera gustado hablar más contigo, de verdad.

Recibe un besote muy grande Mayte y que nos veamos más veces.

Beatriz Carilla Egido dijo...

El reflejo en el espejo. Me ha gustado mucho. Saludos

David Moreno (No Comments) dijo...

Y así sucesivamente. Me gustó Maite.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Nicolás Jarque dijo...

Maite, un micro que te encierra y te consigue turbarte como supongo era tu objetivo.

Cuidado con mirar la TV, mejor apagarla sin aparece tu reflejo.

Muy bueno.

Abrazos.

Víctor dijo...

Buena esta espiral. Ni Caroline acercándose hacia la luz da tanto miedo. Un abrazo.

Miguelángel Pegarz dijo...

Sin duda están viendo el mejor programa de los que emiten.

Ricardo Palacios dijo...

... Esos momentos preciosos... Mientras ves la tele... En los que logras ver tu reflejo en la pantalla... Y te das cuenta de que tú eres la pantalla de tu vida.

Carlos de la Parra dijo...

¿Será en verdad narcisismo mirarse en el espejo? Como que no deja de ser algo rudimentario. Sería mejor podernos ver filmados en el éter del inmediato pasado y contemplarnos desde afuera, caer en un autoanálisis de tiempo desprendido que nos permita vernos de completo como otros nos ven.
Y aún así, como encarnaciones efímeras somos materia densa contenida en el infinito vacío.
Especie de shock Taoísta.
Al ver al humano siempre queda la sensación de que miraste algo de cierta forma irreal.

Ángeles Sánchez dijo...

Apagada o encendida, me pregunto. En cualquier caso la tele, para algunas personas, ejerce un efecto de óptico de atracción. Terrible realidad la que muestras Maite.

Besos

jnj dijo...

Un juego de espejos o de matrioskas. Me recuerda, mutatis mutandis, aquella misteriosa Continuidad en los parques.

Enhorabuena.

jaal dijo...

Menos mal que se parecían. Si llegana a ser los mismos...

Saludos

Lola Sanabria dijo...

Vértigo. El sinfín de las imágenes.

Abrazos 3D.

Maite dijo...

Laura: tenemos que arreglar lo del cafetito :)

Beatriz Carilla: el mundo infinito :)

David Moreno: me gusta que te guste :D

Nicolás Jarque: no te creas, hay veces que me parece ser totalmente imbuida por esas imágenes deprimentes que se nos muestran en la cada vez menos pequeña pantalla. Besos.

Víctor: Jajaja, pues sí, creo que la comparación es buena, porque esa imagen de Caroline es terrorífica.

Miguelángel Pegarz: no hay como mirarse a uno mismo, siempre se aprende algo ;)

Ricardo Palacios: así es, a veces donde parece haber evasión solo hay un encuentro con nuestro propio yo.

Carlos de la Parra: desde luego, no hay nada más irreal que el propio ser humano.

Ángeles Sánchez: ya sabes que siempre me sorprenden tus interpretaciones, y que la tele estuviera realmente apagada es aún más espeluznante. Besos.

jnj: nosotros solo somos la prolongación de nosotros mismos

jaal: parecido o igual, ahí está la diferencia O_O

Lola Sanabria: ¿será como mirar al horizonte? parece que es finito, cuando en realidad es infinito. Besos vertiginosos