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viernes, 30 de septiembre de 2011

Unos años más o menos, ¿qué más da? - Tercera parte

Ruth fue al estudio a hacer la limpieza, como todos los martes. Le extrañó no ver allí a Arturo. Él pasaba largas temporadas enclaustrado en la pequeña estancia, ensimismado en sus experimentos y su extraña máquina, a la que, por cierto, comenzó a quitarle el polvo acumulado sobre los botones. Algo debió de tocar Ruth, sin querer, porque el Neutrinos se puso en marcha. Sintió una sacudida fuerte y notó que su cuerpo se desintegraba. Cuando se recompuso, se vio en la cubierta de un barco; allí una pareja de jóvenes miraba hacia el horizonte, con los brazos abiertos en cruz y sus manos entrelazadas, mientras la embarcación, chocando contra los icebergs, se hundía. A Ruth le entró el pánico. Se tiró al agua helada sin darse cuenta de que era arrastrada hasta el fondo por el enorme peso de la cota de malla.

Nota del personaje: la máquina del tiempo tuvo que equivocarse de época. Me percaté de ello por el atuendo medieval que llevaba y que me hizo hundirme hasta lo más profundo del océano. Para saltar al agua -no vayan a pensar que soy tonta- busqué ávidamente un chaleco salvavidas, pero no pude encontrar ninguno. Alguien se lo había llevado de allí antes.

15 comentarios:

Cybrghost dijo...

Si me encuentro yo la escena pastelosa del Titanic me tiro al agua con la cota de mallas adrede, y aunque no haya iceberg.
Me parece que la máquina va a necesitar aún algunos ajustes.

AGUS dijo...

Más que del tiempo, es una máquina del destiempo. Sin duda, mucho más divertido e inquietante.

Abrazos.

Luisa Hurtado González dijo...

Me encanta lo del Titanic y la cota de malla tres palabras después. Es un contraste genial.
Parece una máquina de destiempo y también parece el dominó.
Lo dicho: un filón

Ana Crespo Tudela dijo...

Cuentan que Merlín , en un principio,fue creado para atraer a los humanos al lado oscuro que todo hombre guarda y yo lo creo, visto que esta máquina del tiempo tiene instintos asesinos. Seguro que fue el druida el que la fabricó.
Queda hecha mi suscripción a esta crónica.
Besos

Ximens dijo...

Jeje. Da gusto empezar el día con una sonrisa. Es una lástima que esta mujer no se hubiera llevado el cubo y la fregona, así hubiera limpiado los restos. Has encontrado una veta humorística que no debes dejar.

Kum* dijo...

Parece que los personajes tienen muy mala puntería o la maquinita muy mala ralea, a la hora de escoger los momentos, los instantes.

Me sé de una ranita que haría maravillas con esa máquina.

El detalle del salvavidas es genial, jajajajajja... Me lo estoy pasando bomba con tu serie, Maite.

Besos destiempados.

TORO SALVAJE dijo...

Si es que la gente no está atenta...

Besos.

No Comments dijo...

Mucha máquina del tiempo, pero no sé si la saben manejar bien eh? jeje

Un saludo indio

Patricia Nasello dijo...

ja ja, pero qué le pasa a esta máquina? Por qué no los quiere? Alguna corrección habrá que implementarle a este bicho criminal...

Gracias por la sonrisa, Maite!

Torcuato dijo...

Ja, ja, ja, y vuelta a empezar. Me ha gustado el experimento. Realmente has jugado con el tiempo en estos tres micros interconectados.
Besos, Maite.

Elysa dijo...

Genial, Maite, cada micro se supera y esta máquina como dice mi amigo Ximens es un filón que no debes dejar.
Gracias por las risas.

Besitos

Lola Sanabria dijo...

Pues yo creo que un poco tonta sí que era ¿no? De todos modos hay que tener cuidado con la manipulación temporal o te expones a descalabros como éste.

Besos sin lastre.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Estoy convencido que de haber encontrado el chaleco salvavidas, este iba a estar relleno de kevlar.

Has creado una máquina que produce historias tan hilarantes como disfrutables.

Genial, Maite.

Nicolás Jarque dijo...

Maite, es que un error lleva a otro error y así en cadena. Me he reído con esta tercera entrega de esta máquina del tiempo tan personal.
Abrazos.

Maite dijo...

Cybrghost: jajajaja, desde luego, yo creo que a Ruth le pasó algo parecido :)


Agus: tal vez esta máquina sea "made in Wínnappu" solo allí una máquina del tiempo podría ser tan del destiempo :O


Luisa Hurtado: tal vez se encuentren los tres en algún momento e intercambien los útiles con los que han llegado a esas otras épocas, entonces dejarían de ser inútiles!


Ana Crespo Tudela: pues algo de eso debe de haber, tal vez tenga que investigar por esa vertiente mágica ;) Gracias por tu comentario y por tu suscripción!


Ximens: en un principio, cuando lo escribí, llegaba con el cubo y la fregona -te lo juro- pero la pobre trataba de recoger con el mocho todo el agua para evitar el hundimiento del titanic, y la pobre se me puso a llorar, decidí mejor tirarla por la borda ;)


Kum*: pues hacer reír a alguien que lleva una nariz roja puesta, me hace sentir mucho orgullo. Espero que nunca perdamos la sonrisa :D


Toro Salvaje: desde luego, esta gente está para que la encierren en tu manicomio!


No comments: yo creo que vamos a tener que hacerles un reciclaje o algo, les veo un poquito torpes.


Patricia Nasello: si supiera lo que le pasa a la máquina, ¿te crees que iba yo a estar haciendo estas puñetas a mis personajes? ;)


Torcuato: así es Tor, un circulito cerrado ya :) Besos


Elysa: de nada! es un placer poner una sonrisa en alguna cara que otra, además de un lujo. No sé yo lo del filón, creo que voy a tener que dejarla en el almacén, hasta que le hagan unos retoques.


Lola Sanabria: Ya había empezado con mal pie, ¿a quién se le ocurre tocar uno de esos botoncitos? va a ser verdad que un poco tontita era, sí. Besos!


Pedro Sánchez Negreira: jajaja, es muy posible, Pedro, o que el salvavidas fuera ignífugo, pufff, me espero cualquier cosa, pero ninguna demasiado útil.


Nicolás Jarque: acabas de definir lo que viene siendo una cadena de errores, sí señor. Hay que arreglar lo que no está bien cimentado, o todo se vendrá abajo!!