Visitantes

lunes, 20 de febrero de 2012

Microrrelato: Ley de consonancia estelar y sus satélites


Haría cualquier cosa que ella le pidiera, por eso no se lo pensó más y subió a coger una estrella. Cuando la descolgó, en todo el planeta se oyó un gran estruendo, como un rayo en mitad de una descomunal tormenta, pero no cayeron gotas, ni se mojaron las ropas, tan solo comenzó a caer una lluvia de estrellas quedándose negra la noche, rompiéndose el equilibrio, desprendiéndose el cielo, llevándose en ese desgarro las nubes, precipitándose sobre nuestras cabezas e impulsando nuestros cuerpos etéreos que ahora vagan ingrávidos en movimientos de traslación alrededor de la tierra.

14 comentarios:

Cybrghost dijo...

A veces se debería medir más lo que se pide y valorar mejor las consecuencias de conseguirlo. Bello.

Patricia Nasello dijo...

Ay, Maite! Has escrito algo que me ha gustado tanto que me habría encantado escribir a mí. Sólo que yo no lo habría hecho tan circular y perfecto.
Gracias.

Beso admirado

AGUS dijo...

Planea detrás del texto el frágil equilibrio de todo, de esas leyes matemáticas que lo rigen todo y que en un instante, como bien dices, pueden mandar todo al carajo.

Abrazos.

Mar Horno dijo...

Este micro es una joya. Es maravilloso. Ya me siento flotar y seguir ese movimiento de traslación. Un beso.

Nicolás Jarque dijo...

Maite, el amor el así. Es un micro muy poético en el que los sentimientos afloran.

Me gustó mucho.

Un abrazo.

Adivín Serafín dijo...

Me has dejado mi cabeza en movimiento de traslación con la silla de impulsora. ¡Qué la lluvia de estrellas te haga gozar como un planeta alejándose de un agujero negro!

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Un micro de espíritu lírico, que nos habla del amor sin importar las consecuencias.

Una pieza estupenda, Maite.

Un abrazo,

Laura dijo...

Muy bonito Maite. Guárdalo y quiérelo mucho porque es magnifico, y cuando alguien te diga que ...te bajaría una estrella ...se lo lees entre susurros y muy bajito.

;) Un abrazo

Maite dijo...

Cybrghost: sobre todo si lo que se pide rompe el equilibrio del universo. Abrazos.


Patricia Nasello: siempre tienes palabras extremadamente genrosas para conmigo, Patri, que sepas que las espero como un niño el día de reyes :)


Agus: lo has captado, Agus, ojo de halcón el tuyo. El equilibrio es tan delicado que solo dejando caer un alfiler se puede ir todo al garete.


Mar Horno: siempre he deseado sentir la sensación de ingravidez, algo de eso tiene que haber en este micro. Besos.


Nicolás Jarque: me alegra mucho que te gustara, Nico. Abrazo inmenso.


Adivín Serafín: tiene que ser una sensación amniótica gozosa. Gracias por desearme esa lluvia de estrellas, creo que la necesito. Besos.


Pedro Sánchez Negreira: gracias, Pedro.


Laura: huy, que alguien me baje una estrella... ya ni me acuerdo de cuando alguien podía decir esas cosas.

TORO SALVAJE dijo...

Cherchez la femme...

Besos.

manuespada dijo...

Qué bonito, Maite, es como un poema visual, pero en prosa. Precioso.

Miguelángel Flores dijo...

Jo, eso es amor y lo demás... Pero estoy seguro que él no pensó en la consecuencias, y ella tampoco. El amor es lo que tiene, que no tiene reparos.
Un abrazo, Maite.

Elysa dijo...

Me encanta cuando escribes un micro tan visual y poético para hablar de lo frágil que puede ser todo.

Besitos

Maite dijo...

Toro Salvaje: Trouvez l'homme... Besos


manuespada: lo dejaremos en prosa poética, entonces. Abrazos.


Miguelángel Flores: el amor lo puede todo, hasta que desaparece y entonces ves los efectos del vendaval :O


Elysa: nos creemos fuertes, y somos lo más frágil que existe, más que un fino cristal. Besos.