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miércoles, 23 de febrero de 2011

EL CONQUISTADOR DEL NUEVO MUNDO

Gus no recordaba otra vida que aquélla, encerrado entre cuatro muros. Por la mañana, alguien lanzaba un bote con comida por encima de la tapia. Cada amanecer se repetía la misma escena. La voz le dejaba solicitar un deseo, y el niño pedía un cuento nuevo. Al rato, un libro caía a sus pies tras sobrevolar las piedras que los separaban, entonces lo abría y lo leía en voz alta. Al otro lado, el desconocido, escuchaba atento el relato. La jornada siguiente, trascurría de manera exactamente igual a la anterior, el chico reclamaba su libro que, una vez en sus manos, recitaba gustoso. Día tras día, los volúmenes se iban acumulando en el interior del pequeño espacio. Una noche, la voz comunicó al muchacho que se habían terminado los cuentos. Iría a la ciudad a por más y regresaría más tarde. El niño, conforme con no poder leer una aventura nueva aquella mañana, esperó sentado en un rincón hasta quedarse solo. En ese instante, cogió la gran cantidad de cuentos que habían quedado allí amontonados, y con paciencia y esfuerzo, los fue apilando hasta construir una escalera con la que ascender por la tapia. Gus subió por ella y al llegar a lo más alto, quedó en estado de shock al vislumbrar el increíble mundo que había al otro lado.

33 comentarios:

Rocío Romero dijo...

Qué bonito Maite, preciosa metáfora de la conquista a través de la palabra impresa.
Abrazos mañaneros

Puck dijo...

Precioso!!!! Me ha encantado esta manera de visualizar la utilidad de los cuentos
Saludillos cuentistas

Torcuato dijo...

Es un cuento precioso y duro. El punto ¿final? te abre al mundo de las posibilidades. Llama la atención que aunque el niño tiene un esquema de lo que es el mundo desde el punto de vista de los cientos de cuentos que ha leído, se sorprende de lo que ve tras la tapia.
Un beso, Maite.

Luisa Hurtado González dijo...

Los libros sirven para tantas cosas!!
Lo cierto es que Torcuato me ha quitado las palabras de la boca. ¡Qué verá, qué le sorprenderá a un niño que cuyo mundo ha estado encerrado en una pila de libros y cuentos!

AGUS dijo...

Magnífico Maite. La prosa y la gestión de la tensión narrativa son impecables. Y el final me subyuga. Imagino primero un desenlace real. El niño encerrado entre libros que descubre el mundo, la vida más allá de la palabra impresa. Y otro fantástico, más audaz. El niño es el que construye el mundo a través de sus lecturas, de su imaginación. Insisto, me ha encantado. Llevas una semana de antología.

Abrazos.

TORO SALVAJE dijo...

Buenísimo.
Cuento a cuento creció hasta poder dar el salto.

Besos.

Anónimo dijo...

¡¡Qué bonito, Maitetxu!!
El milagro de la literatura, el mundo imaginario y subjetivo como único mundo y a la vez como camino hacia la "otra realidad", que casi siempre supera a la ficción.

Me ha encantado.
Un besazo.

Anita Dinamita dijo...

Y así Maite, es como te veo yo, creciendo historia a historia, y yo como el niño, imaginando el mundo que tu ves al otro lado.
Precioso cuento
Abrazos

Bicefalepena dijo...

El mundo es maravilloso y los libros nos hacen darnos cuenta de ello.
Soy mal crítico, pero me parece muy bueno tu cuento. Me gusta.

Un abrazo

moderato_Dos_josef dijo...

me ha encantado está historia. Tiene un punto de magia hechizante. continuará?
besos.

Lola Sanabria dijo...

Bonito y aleccionador. No sólo de libros vive el humano.

Besos dobles.

Pedro Alonso dijo...

Una historia fantástica contada con maestría. Intuyo, en la linea de Agus, ese mundo nuevo, creado a partir de las lecturas, que supera los limitantes muros de la realidad. Enhorabuena por tu creatividad y gracias por este regalito. Un abrazo.

CYBRGHOST dijo...

Precioso y de duro final. Y con un montón de incógnitas. Me gustó.

marialuisa dijo...

Qué bonito!!!
me gustaría saber el final :D

besos

Su dijo...

Qué bonito... Cuento a cuento conquista la realidad. Lo que no sabemos es con qué se quedará.

Abrazos

Patricia dijo...

Todo un cuento - metáfora.
Metáfora que es a la vez conocimiento, paciencia, libertad, asombro, deleite y temple.

Enhorabuena por este texto Maite!!!
Besos

José Antonio Fernández dijo...

Precioso!! La realidad mejora la ficción.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Uff!! y que te voy a decir de éste, ya sabes que los cuentos son mi debilidad, tienen un gran valor educativo, social... nunca mejor dicho, nos ayudan a CRECER y tu lo reflejas tremendamente bien aqui.
Cuando vienen los niños de visita a la Biblioteca les suelo contar uno muy parecido, donde los protas son un niño y una niña, cada uno a un lado del muro y los libros les sirven para encontarse.
Si me permites... podría incorporar también este en las visitas... me dejas??

Un abrazo

Juani

Elysa dijo...

En definitiva los cuentos sirven para imaginar el mundo y también para llegar hasta la realidad de ese mundo.
Me encanta.

Besos.

Kum* dijo...

"No reserves del mundo solo un rincón tranquilo", decía el maestro Benedetti. Y yo me pregunto,..."¿Por qué no?"...

Besos sin muros.

Maite dijo...

Rocío Romero: ¿qué seríamos nosotros sin los libros? Abrazos ya tardíos, pero no por eso menos cálidos ;)


Puck: desde luego, mira que hemos sido prácticos en esta historia ¿eh? Saludillos para ti también


Torcuato: ¿no te has planteado nunca una situación así? un mundo creado solo a través de la imaginación y la lectura, una especie de "hombre elefante" ¿qué sentiría cuando viera la realidad? ¿sentiría euforia, decepción, todo sería tal y como él había pensado? Se admiten apuestas. Besos.


Luisa Hurtado: cierto, ¿qué será lo que sorprende tanto a este niño que aunque no haya visto nada, sabe casi todo? Abrazos


Agus: este micro puede leerse desde varias perspectivas, la real, la metáfora pero dentro de la realidad y la puramente ficticia. Me agrada que pienses que la tensión narrativa esté bien hecha, así me ahorraré el salario del corrector de estilo, aunque dudo mucho de no necesitarlo. Gracias por tus estupendos aportes, le dan vida a las historias. Un besito.


Toro Salvaje: sí, eso parece, creció de la mano de esas historias que otros escriben, de esos mundos que mentes locas inventan ;) espero que le vaya bien ahora en ese otro lado. Abrazos.


Anónimo: efectivamente, Luis, la supera con creces, a veces para bien, a veces para mal, pero no deja de ser una sorpresa constante. ¿Qué habría justo al otro lado? tal vez le hagamos una segunda parte. Besitos.


Anita Dinamita: Ana, yo no sé si crezco, pero de cualquier forma si lo hiciera, sería porque me alimento de todos vosotros. Un súper abrazo.


Bicefalepena: la mejor crítica que una puede recibir es que sus letras hayan gustado, así que para mí, eres el mejor crítico :D Un gran beso para los tres (Bice+pena+alegría)

Maite dijo...

moderato_Dos_josef: pues es muy posible que le haga un mundo a Gus, algo que ni él, a pesar de la cantidad de cuentos leídos, hubiera podido imaginar jamás. Abrazos.


Lola Sanabria: es cierto que alimentan el espíritu, pero hay que ser consecuentes, no nos queda más remedio que volver a bajar los escalones y poner los piés en el suelo. Besos multiplicados.


Pedro Alonso: interpretación magnífica la que haces, Pedro. La realidad y las normas nos hacen ir con nuestros muros por la vida, sin ver lo que hay detrás. Abrazos.


Cybrghost: ¿crees que tiene un duro final? yo le veo un duro inicio, no lo había interpretado así, claro que, es el lector el que tiene la última palabra :D


marialuisa: ¿te gustaría saber el final? ¿a ti qué te apetece que haya al otro lado? ;) Besos


Su: buena pregunta ¿con qué se quedará? hay mucha gente que tras un duro golpe de la realidad prefiere vivir en un mundo imaginario. Abrazos.


Patricia: gracias por el comentario, todos esos adjetivos que has escrito me llenan de alegría. Un fuerte abrazo.


José Antonio Fernández: desde luego, casi siempre la supera, aunque imagino que como en toda regla, habrá alguna excepción. Abrazos.


Anónimo: me tienes que decir cómo se llama este otro cuento que apuntas, Juani. Y me sacas los colores con eso de querer leer el cuentito en la biblio, además seguro que tú sabes darle la moraleja esencial, ¡me encanta la idea! por favor, cuéntame las reacciones de los pequeños espectadores. Besos.


Elysa: así es, la literatura nos enseña a conocer, soportar y aportar valor al mundo en que vivimos y al que nos gustaría vivir e imaginamos. Abrazos.


Kum*: pues a pesar de la rabia que me da contradecir a Benedetti, de quien soy gran fan, ¿por qué no? :D

depropio dijo...

Perdón por llegar tarde... Mi hija, ya sabes, que no doy abasto.

Me ha gustado, aunque sospecho que , después de leer tanto, el verdadero mundo maravilloso está en su interior.

Alberto Flecha dijo...

Seguro que al otro lado estaba el Árbol de la Ciencia. El siguiente paso es ir a comer de sus frutos. Pobre...

Un abrazo, Maite.

Antonio M. dijo...

Me gustó mucho, Maite.
El principio de la historia (sin tener aparentemente nada que ver) me transportó a la "historia interminable", cuando el chico se recluía en una sala del colegio, a devorar aquel ejemplar mágico que tenía entre manos ;-)
Abrazos cuánticos¡

manuespada dijo...

Muy bonito cuento sobre cuentos. En cierto modo me ha recordado a "El show de Truman", como si alguien viviera en un mundo irreal y al cabo del tiempo descubriera la realidad.

Anónimo dijo...

El cuento se llama "Subiendo libro a libro" (Climbing Up Book By Book) de Renate Welsh. Lo puedes encontrar en la red, en la Revista IMAGINARIA, en el nº 75, del 17 de Abril de 2002. Y... no te preocupes que ya te contaré lo que opinan unos buenísimos críticos en cuestiones de cuentos: LOS NIÑOS

Besos

Juani

Manuel dijo...

Una escalera al cielo de la libertad. El mundo mas allá de los libros.

Maite dijo...

de propio: no llegas tarde, la puerta siempre está abierta, y sabes que te comprendo, tu pequeña hada tiene prioridad ;)
Sin duda alguna, la gran riqueza de gus está dentro de sí mismo. Abrazos.


Alberto Flecha: uy, no sé si nuestro Gus habrá leído a Don Pío. Yo creo que su lectura no era mejor pero sí más dulce, seguro. Un abrazo.


Antonio M: bueno, a cada uno le trae escenas diferentes, claro que sí, puede tener similitud con esa lectura, tal vez ésta, también sea una posible historia interminable. Abrazos enormes


manuespada: curioso, Manu, esa película siempre me ha hecho sentir que soy yo quien vive en un perpetuo Show de Truman, donde nos hacen ver lo que quieren, nos esconden lo que no les interesa, nos manipulan, desvían nuestra atención cuando estamos a punto de darnos cuenta de algo, en fin, espero que solo sea producto de mi imaginación ;) Un abrazo


Anónimo: Juani, voy rauda y veloz a leerme el cuento, seguro que le encuentro algún paralelismo. Y lo de los niños, no te creas, que algo de miedo me da, ya sabes que los borrachos y los niños son los que dicen la verdad ;) Si les preguntas qué piensan ellos que vio Gus cuando llegó arriba, ya me dirás sus ocurrencias, seguro que son de lo más divertidas. Abrazos.


Manuel: efectivamente, es como si los libros le hubieran dado la fuerza y energía suficientes como pare echar a volar!! (parece un anuncio de Red Bull ¿no?) Besos

Sucede dijo...

Muy bueno Maite!
me ha encantado, nada más que decir!
Abrazos!

Maite dijo...

Sucede: pues nada más que decir por aquí que...gracias y recibe un fuerte abrazo :D

vittt dijo...

leer da alas, pero las escaleras son más prácticas. bravo, maite.

Maite dijo...

vittt: no se puede estar siempre volando o uno también se pierde lo que hay a ras de tierra, además, ya sabes que las mujeres somos bastante más prácticas.